• GENEALOGÍA DEL CONCEPTO DE PODER CONSTITUYENTE


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    • Abstract: GENEALOGÍA DEL CONCEPTO DE PODER CONSTITUYENTEPRIMARIO EN COLOMBIAPONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANAFACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICASCARRERA DE DERECHODEPARTAMENTO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL DERECHOBogotá D.C., 2005

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GENEALOGÍA DEL CONCEPTO DE PODER CONSTITUYENTE
PRIMARIO EN COLOMBIA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS
CARRERA DE DERECHO
DEPARTAMENTO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL DERECHO
Bogotá D.C., 2005
1
GENEALOGÍA DEL CONCEPTO DE PODER CONSTITUYENTE
PRIMARIO EN COLOMBIA
RONALD ZULEYMAN RICO SANDOVAL
Presentado para optar al titulo de
ABOGADO
DIRECTOR
DR. JUAN FELIPE GARCÍA ARBOLEDA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS
CARRERA DE DERECHO
DEPARTAMENTO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL DERECHO
Bogotá D.C., 2005
2
• Nota de Advertencia: Artículo 23 de la Resolución N° 13 de
Julio de 1946.
“La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus alumnos en
sus trabajos de tesis. Solo velará por que no se publique nada contrario al dogma y a la
moral católica y por que las tesis no contengan ataques personales contra persona
alguna, antes bien se vea en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”.
3
INDICE
INTRODUCCIÓN 6
MOLÉCULA UNO
EMERGENCIA CONSTITUCIONAL 14
1.1. La Genealogía 14
1.1.1. El problema del origen 14
1.1.2. La Procedencia 15
1.1.3. La Emergencia 17
1.2. Del tronco al rizoma constitucional 19
• El rizo del tiempo o el tiempo rizomático 21
1.3. La emergencia constitucional 27
1.4. El cambio de mentalidad jurídica 50
• Theatrum politum 60
La comedia constituyente 83
MOLÉCULA DOS
EL DISCURSO
Los discursos 85
2.1 Concepto de poder constituyente primario 85
2.2. El derecho de la revolución 92
2.3. El espinoso sujeto del poder constituyente primario 100
• El problema con Harry o ¿quién mató a Harry? 110
2.4. El eterno retorno de la Ley 112
2.5. … el retorno del Rey 115
4
2.6. La forma del crimen absoluto o de cómo aprendí a dejar de
preocuparme y amar la Re-forma. 119
MOLÉCULA TRES
LA POTENCIA CONSTITUYENTE 129
3.1. El poder constituyente primario en 1991 129
3.2. En 1991 mira quien habla 136
BIBLIOGRAFÍA 141
Índice de cuadros, graficas y fotografías
Cartografía 1 41
Cartografía 2 58
Cuadro 1 26
Cuadro 2 30
Cuadro 3 88
Cuadro 4 91
Cuadro 5 99
Varios en orden de aparición:
Fotografía delegatarios constituyente de 1886 55
Caricatura El Pueblo 63
Voto de la mujer en 1957 126
Voto indígena 138
El mimo constituyente 139
CARTA DEL DIRECTOR DEL TRABAJO 149
5
6
INTRODUCCIÓN
EL ESTADO DEL ARTE
En 1990, en Colombia, se produjeron diferentes manifestaciones, en su mayoría
estudiantiles, como rechazo a la violencia. La forma de transformar materialmente la
realidad era cambiar el panorama jurídico identificado en la reforma a la Constitución.
Fruto de este proceso social fue la Asamblea Nacional Constituyente, de origen
popular (elegida por voto directo), que dio nacimiento a la Constitución de 1991: aquí la
constitución es la manifestación de la voluntad popular pues ella nace de la acción
positiva del constituyente primario: “La Constitución tiene como etiología la expresión
del Constituyente primario del 9 de diciembre de 1991, donde todos los colombianos
tuvimos oportunidad de decir sí o no a la convocatoria de una Asamblea Nacional
Constituyente y además de elegir a los setenta Constituyentes comisionados. La nueva
Carta pues, se basa en un amplio consenso pero su legitimidad se concentra en el
cumplimiento de la comisión, esto es, la búsqueda de la convivencia nacional. La
ejecución del mandato para fortalecer la democracia participativa no fue forma pura.
Fue también contenido, el cual se plasmó en la nueva Constitución Política.” 1
Este proceso se dio pese a que el artículo 218 de la Constitución de 1886
(vigente para la época), modificado por el artículo 13 del plebiscito de 1957, prohibía
1
Auto 003 de marzo 3 de 1992. Corte Constitucional, Magistrado Alejandro Martínez Caballero.
7
cualquier modificación a la constitución que no se realizara por el cauce ordinario del
Congreso, es decir por acto legislativo.
Esta tesis estaba respalda por una interpretación de la Corte Suprema de
Justicia 2 , sobre la relación existente entre el constituyente primario y el constituyente
derivado. En Sentencia de mayo 5 de 1978, al decidir sobre la constitucionalidad del
Acto Legislativo Núm. 2 de 1977, que convocaba una Asamblea Constitucional con
precisas y limitadas facultades para reformar la Constitución de 1886, la Corte dijo: “El
adverbio ‘solo’, empleado por el Constituyente primario en el año de 1957, cuando en el
artículo 13 del plebiscito aclaró diáfanamente el que ahora corresponde al 218, excluye
de las competencias reformadoras del Congreso a todo poder distinto del que por virtud
de los imperios del artículo 2º de la Constitución Política corresponde a la Nación
colombiana, fuente de la soberanía, de la que emana todo poder.”
Pero lo que resulta de verdad importante es que al excluir la posibilidad de
reforma constitucional por vía diferente a la del Congreso, la Corte dijo que “El
Congreso, como destinatario del poder de reforma constitucional, derivado del
Constituyente primario, tiene plena capacidad para expedir actos legislativos
reformatorios de la Constitución. Pero no puede reformarla para modificar el contenido
y alcance de su propia competencia. Reformar la Constitución directamente no es lo
mismo que instituir un órgano constituyente. Sólo el Constituyente primario puede crear
ese cuerpo y atribuirle el poder de reforma. Atribuir competencias es de la esencia del
poder Constituyente primario. Nótese que cuando éste quiere facultar la delegación de
competencias por los poderes constituidos les atribuye esa facultad expresamente. Es el
caso de los numerales 11 y 12 del artículo 76 de la Carta. La competencia que se origina
directamente en el Constituyente primario, con mayor fuerza que la competencia
ordinaria, es improrrogable, tasada, medida, indelegable. (...)”
2
Sentencia de mayo 5 de 1978, Corte suprema de Justicia, Sala Plena, Magistrado Ponente,
doctor José María Velasco Guerrero.
8
El anterior razonamiento de la Corte introducía una paradoja, según la cual el
Constituyente primario es quien establece las competencias del Congreso, y este no las
puede modificar, pero como la competencia de reformar la Constitución establece que
“solo” se pude hacer mediante el mecanismo consagrado en la artículo 218, ésta, la
Constitución, tampoco puede ser reformada por el Constituyente primario. Pero como
el poder de reforma del Congreso está limitado, entre otros, por su propia competencia,
el Congreso no podía modificar el artículo 218, para establecer diversos medios de
reforma, esto sólo lo puede hacer el titular de la competencia, es decir, el Constituyente
primario, pero como la Constitución establece que esta se pude reformar “solo” por el
Congreso, nos embarcamos en un circulo vicioso hasta 1991.
La interpretación de la Corte Suprema del año 1978 es diferente a la enunciada
por ella misma en 1990 (al decidir sobre la constitucionalidad del decreto de Estado de
Sitio que dio vía libre a la asamblea nacional constituyente), y a su vez a la
interpretación que sobre el poder constituyente primario enuncia la actual Corte
constitucional. No obstante lo anterior en las sentencias del año 78 y 90 referencian al
plebiscito de 1957 como una manifestación del poder constituyente primario.
Mi problema de investigación aquí será cuestionarme por los usos que se han
dado al concepto en Colombia, y por el momento en que dicho concepto jurídico entra
en escena, esto es, por su emergencia.
Al referirme a la emergencia del concepto de poder constituyente primario en
Colombia evidenciaré que esta figura fundacional del Estado no se presentó en el
espectro político y jurídico nacional, o por lo menos, no fue utilizado sino hasta la
década de 1950, y antes de este momento no existía una lógica determinada que hiciera
recurrente el estudio de esta figura jurídica en la academia colombiana. De manera
diferente, después de esta emergencia, el estudio del poder constituyente se vuelve
constante en los libros de derecho constitucional, cuyo impulso en la academia hizo
posible (junto a otros factores de orden político y social) la generación del movimiento
9
estudiantil de los 90 y la gestación de la constitución de 1991. Dicha emergencia del
concepto de poder constituyente primario en Colombia tiene sentido en la medida en
que la revolución, manifestación popular no institucional, está ante las puertas de la
Ley, y es necesaria contenerla.
A la anterior afirmación quiero hacer la siguiente salvedad: no niego que en la
historia (colonial y) republicana se hayan presentado manifestaciones constituyentes, y
que algunas de ellas fueran de carácter popular. Para demostrar lo anterior basta con
citar tres ejemplos.
En primer lugar cabe recordar la revolución de los comuneros. Durante la
campaña revolucionaria de Antonio Galán, este no sólo eliminó a los gobernantes
regionales, sino que nombró capitanes en sus lugares. El profesor Juan Felipe García 3
nos presenta una semblanza de la campaña revolucionaria tomada de la sentencia de
muerte de José Antonio Galán 4 , donde consta que éste estaba “(...) capitaneando un
grupo de gentes con las que sublevó aquel pueblo (Facatativa), saqueó las
administraciones de aguardiente, tabaco y naipes, nombró capitanes a los sediciosos
rebeldes (...)”, liberó a los esclavos y ejerció actos de jurisdicción. Esta campaña
revolucionaria comenzó en el Puente Real de Vélez, siguió por Facatativa, luego a
villeta, guaduas, Mariquita, Ambalema, Coello, Upito, Espinal, Purificación, La Mesa, y
luego “(...) en Chiquinquirá ‘se restituyó a Mogotes’(...)”. En esta breve semblanza de la
campaña de Galán estimo sus actos como actos constituyentes pues su finalidad no sólo
era la toma de poder sino implantar un gobierno nuevo, lo que en teoría jurídica
moderna se entiende como la creación de un Estado.
3
GARCÍA ARBOLEDA, Juan Felipe. Voluntad de obediencia. La imaginación jurídica del
cambio de régimen penal de la Nueva Granada en el siglo XIX: Trabajo de grado para optar al título de
abogado. Director Oscar Guardiola-Rivera. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias
Jurídicas, Departamento de Historia y Filosofía del Derecho. 2002.
4
MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Sentencia de muerte de José A. Galán y sus
demás compañeros de la insurrección comunera de 1781. Bogotá: 1972. Citado por Juan Felipe García,
Ibíd. Págs. 13-14
10
Un segundo momento constituyente que quiero enunciar ocurrió ya en la era
republicana, no me refiero al 20 de julio de 1810, día de la independencia,, pues allí se
estableció una Junta de patricios criollos fieles al Rey, cuyo fin era hacerse al poder; me
refiero al 21 de julio de 1810 cuando se estableció la primera junta popular en San
Victorino, donde diputados del común, bajo la dirección de José María Carbonell, se
constituyeron en pueblo independiente con necesidad de poder. Pese al fracaso de dicha
junta es importante mencionarla como lo que es, manifestación del poder constituyente
primario colombiano.
El 20 de julio de 1810, se declaró cabildo abierto y se estableció una Junta
Suprema compuesta, entre otros, por José Miguel Pey, Juan Bautista Pey, José Acevedo
y Gómez, Camilo Torres, Antonio Baraya, Francisco Morales, Antonio Morales, Frutos
Joaquín Gutiérrez y Pedro Groot. “(...) El pueblo no eligió; sólo ratificaba a quienes
ploclamaba (sic) Acevedo, que eran de los adinerados de Santa Fe y quienes venían
disfrutando de los pocos privilegios que no acaparaban los españoles.” 5 En dicha sesión
se reconoció a Fernando VII como rey, los derechos de la Corona Española, y la
relación de dependencia con la metrópoli. Sin embargo, ante las presiones de la revuelta
popular impulsada por José María Carbonell, éste terminó hablando ante la Junta
promoviendo la libertad absoluta, proposición que no fue aceptada. Al finalizar la Junta
en la madrugada del 21 se firmó el acta conocida como de “Independencia”.
El 21 de julio de 1810, Carbonell organizó una marcha popular que desconoció a
la Junta Suprema e instaló “en un local del barrio San Victorino una junta popular que
lo nombró como presidente, (...). Por primera vez el pueblo de Santa Fe elegía libre y
soberanamente a sus conductores. Esta junta se movilizó por las calles de la ciudad e
impuso su ley durante 25 días. Infortunadamente careció de la conciencia política y la
organización que le pudieran haber asegurado el triunfo.” 6
5
LLANO ISAZA, Rodrigo. José María Carbonell. Editorial Planeta. Bogotá, 1996. Pág. 77
6
Ibíd. Pág. 79
11
Esta junta popular fue por todos los medios reprimida por la Junta Suprema, al
punto de confinar a prisión a José María Carbonell en tres ocasiones. “El día 23 de julio
la Junta Suprema, acompañada por Amar, rindió tributo a Fernando VII y produjo el
primer decreto represivo contra el pueblo que orientaban Carbonell y los chisperos.” 7 .
Se quería administrar “Al pueblo sensible, dócil, cristiano y fiel de esta ciudad y su
comarca” 8 , para ello “se declara desde luego reo de estado y de la patria a cualquiera
que con cualquier pretexto, y no haciéndolo con la debida moderación, decoro y respeto
haga la menor oposición a las órdenes de la junta.” 9 “Era como si nada hubiese ocurrido
tres días atrás. Ahora la represión la ejercían criollos contra criollos.” 10 .
Luego de disuelta la junta popular de san Victorino, y que José Maria Carbonell
estuviera en tres ocasiones en la cárcel durante el periodo conocido como patria boba, se
produjo su último encierro por ordenes del “Pacificador” Pablo Morillo, quien lo
condenó a morir en la horca el 19 de junio de 1916. Fue “(…) el único patriota al que se
aplica esta pena. En medio del ajusticiamiento, el ‘Pacificador’ ordena dispararle un tiro
de mosquete, con tan mala fortuna que sus ropas se incendian y termina su vida
quemado. Sus pocos bienes fueron confiscados y rematados en pública subasta.” 11
El tercer momento constituyente, invisible a nuestra historia (oficial), se
desarrolla en el siglo XX, cuyo nombre ha sido relegado del estudio constitucional
colombiano. Me refiero a la primera y segunda ley del Llano, donde varios grupos
rebeldes –llamados bandidos, bandoleros o guerrilleros- que a la cabeza de Guadalupe
Salcedo, expidieron un cuerpo normativo estructurado, donde establecen una
organización estatal, una jurisdicción y derechos de los ciudadanos. Aunque más
adelante me referiré a esta manifestación popular, que yo llamo constituyente, quisiera
hacer un breve comentario.
7
Ibíd. Págs. 79-80
8
Decreto de la Junta Suprema, citado por Rodrigo Llano Isaza, Ibíd. Pág. 80
9
Ibíd. Pág. 81
10
Ibíd.
11
Ibíd. Pág. 181
12
Eduardo Umaña Luna describe la aparición de la primera (11 de septiembre de
1952) y la segunda (18 de junio de 1953) ley de Llano. Estas surgieron en un período de
la historia del siglo XX conocido como La Violencia. En dicho periodo se constata no
sólo la guerra entre partidos, sino una presión por parte de dirigentes políticos y
gobernantes de turno. Como reacción a este fenómeno surgieron las guerrillas del Llano,
las cuales buscaron ‘legalizar’ su condición de insurgentes y rebeldes por medio de la
expedición de unos “códigos guerrilleros” que representaran simbólicamente su
inclusión en una nueva sociedad regulada por el pueblo. 12
¿Qué define a un código o una Constitución o a un Estado? Es lo que numerosos
tratadistas de Derecho Constitucional han intentado definir para, alrededor de ello,
desarrollar cualesquiera teorías jurídicas. En el caso de la segunda ley del Llano esta se
compone de siete títulos: de la población civil, del gobierno popular, de las autoridades
superiores civiles y militares, de los delitos y de las penas, de la administración de
justicia, de las fuerzas armadas, y disposiciones especiales. 13 Es decir un cuerpo
normativo que intenta (re)crear un Estado.
Como puede ver el lector estoy narrando tan sólo unos hechos constituyentes,
cuyo significado es doble. Por un lado no desconocer este tipo de manifestaciones
constituyentes antes del periodo enunciado como el período en el cual emergió el
concepto de constituyente primario en Colombia. De otro lado, tratar de escribir algunos
aspectos de la otra historia no contada, para tratar de completar la matriz de la verdad,
compuesta hasta ahora por la verdad de la ‘historia oficial’, carente, por ende, de la
verdad de las demás historias.
“La historia no es algo que ya pasó y, sobre todo, que ya les pasó a
hombres notables y celebres. Es mucho más. Es lo que le sucede al pueblo común
12
GUZMÁN CAMPOS, Monseñor Germán; FLAS BORDA, Orlando y UMAÑA LUNA,
Eduardo. La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social. Tomo II. Primera edición. Ediciones
Tercer Mundo. Bogotá, 1964. Págs. 60-61, 55-151
13
Ibíd. Pág. 83
13
y corriente todos los días, desde que se levanta lleno de ilusiones hasta que cae
rendido en la noche sin esperanzas. No se necesitan documentos acartonados y
descoloridos por el tiempo para convertir un hecho en histórico, la historia no se
refugia en las notarías ni en los juzgados, ni siquiera en los periódicos. La historia
es una voz llena de timbres y de acentos de gente anónima.” 14
Como se afirmó arriba, el presente trabajo pretende estudiar un presupuesto de la
teoría jurídica moderna: ese punto de partida fundamental que establece que la
Constitución de una nación es la expresión de la voluntad del pueblo. Tal y como es
presentado en los cursos de derecho constitucional, el concepto de constituyente
primario, pareciera referir dicha idea. Es preciso, entonces, acoger un método de análisis
histórico que haga posible el estudio de este presupuesto sin que éste sea reducido a su
simple descripción.
El proceso investigativo se dividirá en partes o moléculas, como las enuncio: en
la primera de ellas, llamada Emergencia Constitucional, la indagación estará motivada
por la pregunta por las condiciones de irrupción/emergencia del concepto de poder
constituyente primario en la teoría jurídico-política colombiana, para ello el método que
utilizaré será la genealogía, el cual explicaré en la primera parte de este estudio. En la
segunda parte, que denomino El Discurso, la pregunta guía es por el uso de dicho
concepto en el contexto de su emergencia. Para ello analizaré el significante revolución
en diferentes discursos por su conexidad con la figura del poder constituyente primario.
En la última molécula, llamada La Potencia Constituyente, me referiré al fenómeno
constituyente de 1991.
14
MOLANO, Alfredo. Del Llano llano. Relatos y testimonios. El Áncora editores. 1ª edición:
1995. 2ª reimpresión, Bogotá, 1999. Epilogo. Pág. 119
14
MOLÉCULA UNO
EMERGENCIA CONSTITUCIONAL
1.1 La Genealogía
1.1.1 El problema del origen
¿En el principio Dios creó el cielo y la tierra, como dice el génesis? ¿Había algo
en el principio –Dios- o todo era tinieblas y luz, como dice el evangelio de Juan? ¿Era
un dios esquizofrénico, temeroso de crear al mundo, y que solo lo hizo para salvarse a la
manera de Frank Russell o Schelling 15 ? La verdad no lo sabemos, sólo creemos en algo:
tenemos Fe.
15
La última pregunta esta elaborada con base en la cita número 3 del capítulo 7 El sinthome
ideológico, parte III Fantasía, burocracia, democracia. ŽIŽEK, Slavoj. Mirando al sesgo, una
introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular. Traducción de Jorge Piatigorsky. Titulo
original: Looking Awry. Editorial Piados Argentina, 2000. Pág.231. La parte de la cita que me interesa es
la siguiente: al analizar el contexto de la mirada-voz y la tensión creada por la voz errante, o el objeto no-
subjetivizado “(...) La historia de ciencia ficción de Frank Russell titulada ‘The Sole Solution’ lleva esta
lógica a su extremo: describe los sentimientos de alguien lleno de dudas, alguien que no puede tomar
decisiones, que hace todo tipo de planes, pasa de un plano a otro, etcétera, hasta que finalmente se
resuelve y dice: ‘¡Hágase la luz!’ Lo que a lo largo de la historia tomamos por gruñidos de algún idiota
confundido resulta ser la vacilación de Dios inmediatamente antes de crear el mundo. Esto,
incidentalmente confirma la teoría de Schelling según la cual la única respuesta coherente a la pregunta
de por qué Dios creó el mundo es ‘Para salvarse de la locura’. En la terminología psiquiátrica
contemporánea, la Creación habría sido una especia de ‘terapia por el arte’ divina.”
15
En Nietzsche, la genealogía, la historia, Foucault se opone a la escritura lineal
de génesis de los saberes, es decir “Se opone a la búsqueda del ‘origen’.” 16 “La
genealogía nietzscheana no es la búsqueda de un origen (Ursprung) metahistórico,
fundamentante (sic), ideal y teleológico, que daría razón del despliegue de los
acontecimientos y prevalecería semioculto, pero omnipresente, tras ellos; sino la
denuncia, la constatación de esa falta de esencia tras las cosas, de su construcción
azarosa y aleatoria. (...)” 17
Ese Ursprung, que Nietzsche utilizó en varias oportunidades (junto con términos
como Entstehung, Herkunft, Abkunft o Geburt, y que equivocadamente pueden
significar todos –o traducirse como- el ‘origen’), expresa el “origen milagroso”, o esa
vieja referencia a la ciudad de Ur, el retorno al Urstaat, que es propio del campo de la fe
y nos mantiene en una constante esperanza: la llegada a la ciudad prometida.
Sin embargo Foucault, hace girar varios textos de Nietzsche alrededor de su
Genealogía, prefiriendo para esta labor los términos Herkunft y Entstehung. Ambos
conceptos se pueden separar en las dos labores centrales del genealogista: establecer el
tronco o procedencia, y establecer la emergencia o el punto de surgimiento.
1.1.2. La Procedencia
Die Herkunft no es la procedencia que se da al relacionar varios sujetos u objetos
con una categoría o lugar común, es descubrir las singularidades, los acontecimientos
perdidos, las positividades. La Herkunft, no busca establecer la ‘filiación natural’, no
plantea una evolución teleológica de la realidad que explica toda nuestra vida,
simplemente articula las continuidades con las historias menores.
16
FOUCAULT, Michel. Nietzsche, la genealogía, la historia. Versión castellana de José
Vázquez Pérez. Editorial Pre-textos. 1ª edición en 1988. 4ª edición, España, 2000. Pág. 13
17
RODRÍGUEZ MAGDA, Rosa Mª. Foucault y la genealogía de los sexos. Anthropos,
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa División de Ciencias Sociales y Humanidades.
Impreso en España, 1999. Pág. 49
16
“La procedencia permite también reconocer bajo el aspecto único de un carácter,
o de un concepto, la proliferación de los acontecimientos a través de los cuales (gracias
a los cuales, contra los cuales) se han formado. La genealogía no pretende remontar el
tiempo para restablecer una gran continuidad más allá de la dispersión del olvido; su
tarea no es mostrar que el pasado está aún ahí, bien vivo en el presente, animándolo
todavía en secreto, después de haber impuesto a todos los obstáculos del camino una
forma trazada desde el principio. Nada que semeje a la evolución de una especie, al
destino de un pueblo. Seguir el hilo complejo de la procedencia es, al contrario,
conservar lo que ha sucedido en su propia dispersión: localizar accidentes, las mínimas
desviaciones –o al contrario, los giros completos-, los errores, las faltas de apreciación,
los malos cálculos que han dado nacimiento a lo que existe y es válido para nosotros; es
descubrir que en la raíz de lo que conocemos y de lo que somos no hay ni el ser ni la
verdad, sino la exterioridad del accidente. (...)” 18 “(...) La búsqueda de la procedencia
no fundamenta, al contrario: agita lo que se percibía inmóvil, fragmenta lo que se
pensaba unido; muestra la heterogeneidad de lo que imaginábamos conforme a sí
mismo. (...)” 19
Pero no sólo hay que mostrar la procedencia sino la articulación de la historia y
el cuerpo, pues en el cuerpo, es donde la historia se ancla, y re-crea (re-forma) a los
sujetos. Si bien Michel Foucault hace un trabajo sobre el cuerpo humano, sobre la carne,
la conceptualización del cuerpo que aquí hago es en referencia a un cuerpo social. Al
respecto, son diversas las (re)presentaciones que del cuerpo social se ha hecho en
Colombia, al cual lo señala la tradición constitucional moderna como el sujeto del poder
constituyente primario. Dichas descripciones del cuerpo social van desde la re-
presentación como cuerpo cristiano, cuerpo constituyente (asamblea), la nación,
18
FOUCAULT, Michel. Nietzsche, la genealogía, la historia. Pág. 28 Foucault hace referencia a
La genealogía de la moral, III, 17. Abkinft del sentimiento depresivo.
19
Ibíd. Pág. 29
17
muchedumbre, pueblo, e inclusive hasta descripciones médicas como cuerpo con
“cáncer social”, con una “enfermedad contagiosa”, etc. 20
La procedencia que difiere de la Herkunft es la procedencia naturalista del
tronco común, ella hace referencia a la línea de filiación que señala una cadena de
estirpes, y que establece la pureza de los elegidos, donde heredamos nuestro nombre
(apellido) y nos justifica como miembros del clan. Esta procedencia que nos liga a una
familia (podemos decir desde ya que nos referimos a una ligazón conceptual a una
familia o escuela jurídica), representa una continuidad ininterrumpida en el tiempo
mediante narraciones moralizantes que hemos heredado de nuestros padres fundadores,
o de nuestros antepasados, y que nos determinan (como cuerpo social) para generar
nuestra identidad cultural.
1.1.3. La Emergencia
La emergencia dentro del método genealógico es el punto de surgimiento, o
“entrada en escena de fuerzas en lucha, constante pugna por la dominación a partir de la
cual se producirán y consolidarán las verdades y los valores.” 21 En la escena se
configuran el juego en que se presentan las luchas. Es la Entstehung, que mencionan
Foucault y Nietzsche.
“Entstehung designa más bien la emergencia, el punto de surgimiento. Es
el principio y la ley singular de una aparición. Igual que uno tiende demasiado a
menudo a buscar la procedencia en una continuidad sin interrupción, también sería
equivocado explicar la emergencia por el último término. Como si el objeto
20
Aunque el trabajo de Foucault sea bien especifico en cuanto se refiere al cuerpo humano,
existen diferentes parangones que se pueden realizar frente a algunos conceptos tales como el monstruo
(Los anormales), como se verá, de varios discursos jurídico-políticos (p.e. Juan García del Rio y Antonio
del Real, discursos que serán analizados), al pueblo constituyente se le ve como un ser “omnipotente” al
cual hay que temer, y por ello dominar.
21
RODRÍGUEZ MAGDA, Rosa Mª. Foucault y la genealogía de los sexos. Pág. 51
18
hubiese surgido, desde el principio de los tiempos, para la contemplación; como si
el castigo siempre hubiese estado destinado a dar ejemplo. Estos fines,
aparentemente últimos, no son más que el episodio actual de una serie de
sometimientos: el ojo fue primero sometido a la caza y a la guerra; el castigo fue
sucesivamente sometido a la necesidad de vengarse, de excluir al agresor, de
liberarse de la víctima, de atemorizar a los otros. Situando el presente en el origen,
la metafísica hace creer en el obscuro trabajo de un destino que trataría de abrirse
camino desde el primer momento. La genealogía restablece los diversos sistemas
de sometimiento: no la potencia anticipadora de un sentido, sino el juego azaroso
de las dominaciones.” 22
Mientras que la procedencia muestra las positividades que se han representado
como negatividades, la emergencia designa la escena, el lugar de enfrentamiento de las
fuerzas que se articulan en la producción de discursos y verdades.
Pero este teatro de lucha no es un lugar definido como un juego de ajedrez donde
hay equipos en igualdad de condiciones. Como el teatro no es un tablero de ajedrez
donde un rey y su reino luchan contra otro, “(...) Nadie es, pues, responsable de una
emergencia, ni nadie puede vanagloriarse de ella; siempre se produce en un
intersticio.” 23
En este sentido se puede leer la diferencia entre la historia tradicional
(“wirkliche Historia”) y la genealogía, aquella mantiene la mirada del asceta que mira a
las lejanías, a las alturas, a tiempos inmemoriales, más nobles o mejores, llevando su
discurso a las abstracciones más generales, mientras que la genealogía exalta el
acontecimiento, lo libera, sin perjuicio de que las singularidades se relacionen
estrechamente con las lejanías inmemoriales. Las fuerzas que luchan en este teatro no
22
FOUCAULT, Michel. La verdad y las formas jurídicas. Traducción por Enrique Lynch.
Gedisa editorial. Barcelona, España, 1992. Págs. 33-34
23
Ibíd. Pág. 38
19
obedecen una regla, ni a un destino, sino al azar, al caos, el carnaval. El azar no como
sorteo, sino como no-destino.
1.2 Del tronco al rizoma constitucional
Los manuales de historia constitucional y de derecho constitucional Colombiano
suelen presentar una narración más o menos coherente del desarrollo evolutivo de
nuestras sociedad, dando prevalencia principalmente (sino exclusivamente) a los textos
constitucionales, cada uno presentado como un hito alrededor del cual se encuentran
diferentes procesos políticos que les dieron origen 24 .
Diversos autores presentan nuestra historia constitucional como la metáfora del
desarrollo humano 25 (expresado en la sentencia: el hombre nace, crece, se reproduce
y….), según la cual el nacimiento de Colombia a la vida republicana se dio en medio de
vacilaciones entre centralistas y federalistas, lo cual denota el grado de inmadurez en el
que vivíamos 26 . Si este argumento se acepta, es lógico pensar que el desarrollo
24
Así por ejemplo Vladimiro Naranjo Mesa dictaba su clase de historia constitucional
colombiana, comentando cada reforma constitucional desde el nacimiento de la república, explicando las
diferencias normativas entre cada una, y estableciendo la línea de sucesores presidenciales que lideraron o
vivieron las mencionadas reformas.
25
Se puede mencionar como arquetipo de esta forma de narración a la obra de Manuel Antonio
Pombo y José Joaquín Guerra, Constituciones de Colombia. El mismo modelo se repite constantemente
durante el siglo XX, a modo de ejemplo a Tulio Enrique Tascon (Historia del derecho constitucional
colombiano. Editorial Minerva. Bogotá, 1953) y a Jacobo Pérez Escobar (Derecho Constitucional
Colombiano. Ediciones Librería del Profesional. Bogotá 1987). De las obras de Tascon y Pérez se puede
escoger cualquiera de las ediciones publicadas y se encontrará la misma estructura del desarrollo lineal.
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José Maria Rivas Groot, al explicar la transición a la constitución de 1886, expone por boca de
otros interpretes el cambio de la anarquía federativa al orden del centralismo: dice “un distinguido
hombre público de la época”: salvo el intervalo de 1864 a 1866 “puede decirse que [Colombia] vivió en
medio de las agitaciones revolucionarias desde 1859 hasta 1867”, citando a Justo Arosemena, afirma que
la constitución de 1863 “se propuso autorizar la sedición perpetua”, y con Miguel Samper “El derecho de
insurrección en la Constitución de 63 vino á quedar establecido y hasta reglamentado en la Ley
denominada de orden público”. Pero todo esto cambio con la expedición de la constitución de 1886, pues
“ha concluído la éra de los cambios de Constitución; se ha cerrado el debate de los principios
fundamentales; merced á la unidad de principios viene la unión para obtener los mismos fines; los
ciudadanos bajo una misma Constitución y una sola bandera, se dan el abrazo fraternal, y tornan á ser
como aquellos hijos de la Gran Colombia, que tenían .”RIVAS
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evolutivo sí se presenta, y entonces, Colombia crece: llega a la madurez cuando por fin
se afianza el centralismo como forma de Estado, bajo el entendido de la
descentralización administrativa (principio básico de la Constitución de 1886).
Este desarrollo constitucional se presenta bajo la forma de un tronco (las plantas
también nacen, crecen, se reproducen y… Es la concepción evolucionista y naturalistica
propia del siglo XIX 27 ), es decir, que representa la evolución por filiación. Toda la
narración da cuenta de nuestros orígenes (desde que germina la semilla
independentista), lo cual genera una filiación inmediata con nuestros antepasados, y nos
legitima para actuar en la actualidad (nos da el derecho al suelo y al apellido,
perteneciendo al clan tenemos derechos). Del nacimiento de la República, en que
éramos un país germinal, llegamos hasta nuestra actual madurez. 28 .
Sin embargo la historia así, olvida los flujos no asignados al tronco común (los
sin nombre, es decir los que no son familia, y por tal no pueden heredar). Dichos flujos
pueden representarse de diferentes maneras: manifestaciones populares, panfletos, la
Groot, J.M., Asuntos Constitucionales, Económicos y Fiscales. Bogotá, Imprenta Moderna, 1909.,
Primera parte, Págs. 133 a 153.
27
Me atrevería a presentar a Sir Arthur Conan Doyle como un ejemplo de esta forma argumental
propia de finales del siglo XIX, y comienzos del XX. Recordemos que no sólo él era médico, al igual que
uno de sus personajes el Dr. Watson, sino que Sherlock Holmes era un químico y aficionado a las
ciencias naturales. Sobre las características personales de Sherlock Holmes véase Estudio en Escarlata.
28
Dicha estructura argumentativa se repite en la historia colombiana. Por lo anterior no es
extraño encontrar manifestaciones de personajes públicos nacionales actuales referenciando dicha
metáfora. En un artículo el senador Antonio Navarro Wolf refiere a la madurez política como una
condición psicológica en aumento: “Otro concepto de gran fuerza de la Constitución parece languidecer.
La ‘democracia participativa’, como complemento indispensable de la representativa, parecía ser la
innovación más destacada de la Asamblea Constituyente. Sin embargo su aplicación ha sido marginal y el
estreno del referendo constitucional fue en verdad poco auspicioso. Sin embargo, convencido de que
vendrán mejores tiempos para esa participación directa de los ciudadanos, pues la madurez política de los
colombianos va en aumento.” En Se firma la carta vigente Julio 4 de 1991 Una constitución para perdurar
Tomado de:
http://www.colombialink.com/01_INDEX/index_historia/07_otros_hechos_historicos/0360_constitucion
_1991.html
El actual Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez, con ocasión del referendo de 2003
manifestó que “Con el referendo se va a demostrar la madurez del pueblo colombiano y su capacid


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